Descripción del proyecto

Descripción

El proyecto “Apoyo sociofamiliar a madres y padres jóvenes en riesgo de exclusión social” pretende conocer la realidad de las madres y de los padres jóvenes que se encuentran en situación o riesgo de exclusión social, a fin de paliar su situación de vulnerabilidad y mejorar su calidad de vida y la de sus hijos e hijas, en colaboración con la red familiar y/o referente.

A través de este proyecto se propone acompañar y apoyar a madres/padres jóvenes en situación o riesgo de exclusión social, a través de una coordinación continua y trabajo en red con los diferentes recursos e instituciones que intervengan con los/las mismos/as.

La finalidad es ofrecer un acompañamiento y apoyo socioeducativo para la promoción de la parentalidad positiva y el adecuado desarrollo infantil de los y las menores de 0 a 5 años. Ofrece, por un lado, atención grupal en sesiones comunitarias a dichas/os madres/padres y, por otro lado, atención individualizada en visita domiciliaria e intervención ambulatoria, a fin de llevar a cabo un seguimiento y apoyo a los padres y las madres jóvenes con sus hijos/as.

Objetivos

Los objetivos generales de este proyecto son:

• Adquirir y mejorar las competencias parentales necesarias para un ejercicio positivo de su parentalidad y garantizar los derechos de los/las niños/as.
• Favorecer el desarrollo y la educación de los/las hijos e hijas, en la satisfacción de sus necesidades fundamentales.
• Promover la experiencia satisfactoria de la paternidad/maternidad, así como la integración familiar y social de los/las jóvenes

Destinatarios/as

Este proyecto propone acompañar y apoyar a madres/padres jóvenes, de entre 16 y 26 años, en vulnerabilidad o situación de exclusión social para la promoción de la parentalidad positiva y el adecuado desarrollo infantil de sus hijos e hijas de entre 0 y 5 años.

Señalar que este proyecto se implementa en la isla de Gran Canaria, con un grupo mínimo de 8 y máximo de 16 jóvenes participantes de todos los municipios de la isla.

Contenidos

La educación parental y el apoyo a las familias se hace necesario con la población joven y/o adolescente, ya que esta todavía no ha adquirido las suficientes estrategias y capacidades para desenvolverse en la vida diaria y en la ardua tarea de ser madre o padre, más todavía si esa tarea la viven en solitario, sin apoyos de pareja/progenitores y/o referentes, pudiéndose encontrar así en una situación de vulnerabilidad o exclusión social.

El proyecto “Apoyo socio-familiar a madres y padres jóvenes” pretende conocer la realidad de las madres/padres jóvenes/adolescentes que se encuentran en situación o riesgo de exclusión social, a fin de paliar su situación de vulnerabilidad y mejorar su calidad de vida y la de sus hijos e hijas, en colaboración con la red familiar y/o referente.

El proyecto ofrece:

Intervención grupal e intervención individualizada (domiciliaria), a través de la implementación del programa de educación parental “Crecer Felices en Familia”.

– Atención psicológica para los/las jóvenes participantes y sus familias.

Ayudas básicas para alimentación, vestimenta, higiene, transporte, salud, etc., (tanto para los/las padres/madres como para los/las hijos/as), a través de un análisis previo de sus necesidades.

Talleres socioeducativos que trabajen transversalmente otras temáticas y formaciones.

Actividades de ocio y tiempo libre a fin de generar relaciones y vínculos con otros/as madres/padres jóvenes, ampliando su red de apoyo.

Coordinación y trabajo en red con diferentes recursos e instituciones, a través de la derivación, atención, apoyo y seguimiento de las familias participantes.

Las actuaciones que se llevan a cabo en el Proyecto se dividen en “Intervenciones y talleres grupales” e “Intervenciones individuales”.

Metodología

La metodología empleada en este proyecto incluye aspectos como la integralidad, la interdimensionalidad, la flexibilidad y las estrategias de articulación y coordinación en red.

Por otro lado, la metodología experiencial por la que se lleva a cabo el programa “Crecer Felices en Familia”, intenta promover la interpretación de una gran diversidad de situaciones vitales para que los padres y las madres tengan la ocasión de repensar su acción diaria. Estos/as deben tener la ocasión de reflexionar sobre por qué realizan determinadas acciones y el análisis de las consecuencias de las mismas, para poder llegar a un compromiso de cambio que sea realista.

Además, el escenario de la intervención no debe ser un escenario de transmisión formal de conocimientos sino un escenario sociocultural en el que se van a compartir conocimientos e ideas con otras personas, y donde la experiencia cobra un papel fundamental.

La tarea del profesional en la intervención es la de ayudar y facilitar el proceso de construcción compartida del conocimiento en el grupo. Esto se consigue adoptando los siguientes principios: construcción del conocimiento como un miembro más del grupo; apoyar la iniciativa personal y reforzar los sentimientos de competencia; invitar a la negociación y a la búsqueda de consenso; partir de las preocupaciones y necesidades de los padres y las madres; proporcionar pistas que ayuden a los padres ya las madres a descubrir los medios necesarios para solucionar los problemas y regular el clima emocional.

Evaluación

El proceso de evaluación del presente proyecto, pretende evaluar en qué medida los cambios en los/las participantes, generan cambios objetivos de mejora en las competencias parentales para el adecuado desarrollo de sus hijos/as, habiendo existido una intervención directa en los/las mismos/as.

La evaluación se llevará a cabo en tres momentos: antes, durante y después de la ejecución del proyecto, a través de la combinación de metodología cuantitativa (cuestionarios de evaluación) y metodología cualitativa (diarios de seguimiento de las intervenciones grupales e individuales), a fin de evaluar cuantitativa y cualitativamente los resultados del proyecto.

Resultados

El proyecto “Apoyo sociofamiliar a madres/padres jóvenes en riesgo de exclusión social” se inició en el mes de octubre de 2018, ejecutándose la primera edición del proyecto hasta el mes de diciembre del 2019. Actualmente continuamos ejecutando la segunda edición del proyecto con un total de 11 jóvenes participantes.

Los resultados que se presentan a continuación corresponden a la evaluación llevada a cabo en la primera edición del proyecto, implementado desde enero hasta diciembre de 2019.

En la primera edición del proyecto, se contó con un total de 7 participantes (madres/padres jóvenes). La mayoría eran mujeres (87,5%), con una media de edad de18.88 años, con tipología familia monoparental (75%), estudios de graduado escolar (75%) y sin empleo (75%). La mayoría no recibía ayudas económicas (75%) y se encontraban en riesgo psicosocial de tipo medio (87,5%).

Por último, la totalidad de los/las participantes vivían en zonas urbanas (100%) y tenían un/a hijo/a (100%). De estas 7 participantes, 6 continúan siendo participantes en el proyecto debido a la necesidad del refuerzo de la adquisición y mejora de las competencias parentales en diferentes etapas evolutivas de los/las hijos/as (de 0 a 5 años de edad).

Tras la implementación del proyecto, se han producido cambios en la mayoría de las dimensiones parentales analizadas. Las familias han reducido sus niveles de estrés, han mejorado en relación a la interacción disfuncional con el niño/a y a la consideración del niño/a como difícil.

Además, han disminuido la visión negativa del niño y la percepción de dificultad para su crianza, lo cual supone una mejora en los niveles de estrés parental de forma general. La reducción del nivel de estrés parental es un aspecto esencial ya que permite a las familias afrontar la parentalidad de una manera más adecuada y favorecer el desarrollo del niño.

También se han mostrado cambios en las actitudes parentales, especialmente en la empatía por las necesidades del menor. En esta línea, las familias han mejorado la comprensión y la toma de conciencia sobre las necesidades infantiles, son más sensibles a las características evolutivas y a la creación de un entorno adecuado para el desarrollo integral de los niños en los que todas sus necesidades estén satisfechas, reduciendo la apreciación de estas necesidades como demandas negativas que generan irritabilidad.

En relación al conocimiento sobre el calendario evolutivo los resultados muestran que tras la intervención los y las participantes han aumentado su comprensión del desarrollo infantil mejorando su conocimiento de las necesidades, capacidades y características evolutivas de los niños/as, lo cual les ha permitido percibir de manera más apropiada las destrezas y habilidades de sus hijos/as.

En conclusión, la mayoría de las dimensiones parentales han mostrado cambios positivos, indicando que las familias muestran menores niveles de estrés parental, mayores niveles de actitudes positivas centradas en la empatía por las necesidades del menor y un mayor conocimiento sobre el desarrollo evolutivo de los niños.

Estos cambios son de gran relevancia dado que cada una de las dimensiones evaluadas se asocia a factores de protección y promoción de la parentalidad positiva y suponen herramientas básicas para el desarrollo de la promoción del bienestar infantil.